Uno sobre el final de una relación y todas las versiones de mí que dejó atrás. Uno sobre las generaciones que cargo dentro del cuerpo. Uno sobre el duelo en todos sus tiempos, incluso los que llegan tarde. Y un cuarto, en inglés, sobre perderse y encontrar el camino de regreso.
Mientras aprenden a existir allá afuera, viven por acá.
Libro · uno
El arco completo de un final.
Vaya magnífico colapso.
Me levanto a recorrer la casa y memorizarla,
a mirar las fotos y recordar todo lo que fuimos.
Ya no pretendo que no está pasando,
solo me queda sentarme a mirar
mientras nos deshaces.
Cuánto polvo entre los estragos,
qué silencio en el estruendo,
vaya magnífico colapso…
Sin ser enteramente tuya,
te escribo desde lo que quedó…
Un infinito se abrió entre nosotros,
desde este futuro construido lejos de ti,
solo quedan pequeños anhelos
de lo que pudimos ser.
Ya sin extrañarte,
sin ser eternamente tuya,
te sigo pensando…
Avísame cuando salga
¡Gracias! Te avisaré cuando salga.
Libro · dos
Sobre lo que nos compone, por dentro y por fuera: las generaciones que cargamos, las cicatrices en la piel, las palabras heredadas. Lo que dejamos a la vista, y lo que no.
Me volví la casa de los espíritus.
Dentro de mí viven aún mis abuelos.
Vengo cargando con múltiples generaciones
y sus narrativas.
No sé cómo se veía mi tatarabuelo,
pero conservo las anécdotas
de aquel hombre que llegó
de la lejana tierra de Líbano.
Me reconozco en los ojos de mi bisabuelo.
Sin saberlo me compartió su biblioteca,
ese lugar lleno de letras y polvo.
Un cuaderno con apuntes en ruso
me reveló que ese políglota
estaba agregando un idioma más a su colección.
Jamás logró hablarlo
dada su muerte prematura.
Mecenas de artistas,
coleccionista de arte,
padre maravilloso,
esposo proveedor de activos invaluables
y amoríos incontables,
cuánto murió con él…
Dentro también guardo los ojos de mi tía abuela,
sus dedos largos
que se rehusaron a esclavizarse con un anillo,
y todas sus palabras inventadas
que ahora forman parte de mi vocabulario.
Esas generaciones ya no existen,
pero mi hija habla el lenguaje.
No sé dónde quedaron todas las fotos,
el tiempo se llevó sus rostros
y la infinidad de detalles que los componían.
No caben en mis descripciones.
Solo queda lo que yo recuerdo,
todos habitan en mi mente,
me volví la casa de los espíritus.
Cuánto afán por esconder los años,
por tapar las canas,
por aplanar las arrugas,
por alcanzar una perfección utópica,
por volvernos versiones estandarizadas.
Somos mapas de lo que hemos vivido,
las patas de gallo son sonrisas acumuladas,
huellas de felicidad.
Las cicatrices son instantes capturados para siempre en la piel,
algunas son batallas ganadas, muchas son solo intentos.
Las pecas, besos de sol,
a veces lo más brillante,
deja las marcas más oscuras…
Las venas moradas que se transparentan por toda la piel
son un recordatorio constante para aprender a fluir,
lo que está vivo se mueve, también se muere;
que se nos noten los años.
Avísame cuando salga
¡Gracias! Te avisaré cuando salga.
Libro · tres
Los días que vendrán sin alguien, y los que ya no fueron.
Qué eco hace la nada.
Ochenta y tres días después,
casi logro escucharte,
entre risas y los pasos de mi hija.
Entre caídas y puestas de sol,
estás (tan ausente).
Llevo tan cerca la falta que me haces
que podría jurar que algunas noches,
entre lunas, entre pestañas,
te asomas…
Ochenta y tres días después,
silencio,
qué eco hace la nada.
Hemos llegado a esa edad
en la que perderte es cosa de todos los días,
cualquier madrugada la llamada será para avisarme
que ya no estás, que te fuiste.
El tiempo es voraz.
El abrazo de despedida cotidiano
ahora lo doy un poco más apretado,
para que no te me vayas entre las manos,
para que mi cuerpo grabe todo lo que era tenerte.
Ahora escucho con más atención lo que me dices,
como para memorizar tu voz,
para continuar estas conversaciones
más allá de lo que nos pueda llegar a separar,
para poder traerte toda la vida conmigo.
Este andar inevitable por la vida nos traerá tu muerte,
me deshago entre suspiros,
el tiempo sigue (robándote).
Avísame cuando salga
¡Gracias! Te avisaré cuando salga.
Book · four
A small poetry collection in English. The thoughts I couldn't say in Spanish.
Happiness is not deprived of tears, but fueled by them.
Somehow I found my smile again though it has changed;
I still show my teeth and haven't acquired additional wrinkles,
but it comes from a different place now.
I mourn you everyday and still manage to laugh,
happiness is not deprived of tears but fueled by them.
I wasn't able to avoid the storm
but I chose to be grateful for the rain.
It is not monsters that scare me anymore,
nightmares are no longer filled with ghosts,
only silence and salt water.
I will never see you again
and that will forever haunt my mind.
To whatever unearthly creatures creep in the dark,
my soul is already cursed,
carry on…
Let me know when it's out
Thank you. I'll let you know.